¿La dignidad del ser humano se respeta en un quirófano?

Definamos Dignidad

En una conversación familiar, se me ocurrió preguntar a una de mis hijas cómo ella veía a los pacientes en un hospital y le pedí que me hiciera un dibujo para hablar de la Dignidad.

El resultado fue este “Max Lousa”, algo asustado y disgustado con los pelos de punta, firme, aunque con las manos hacia atrás en una especie de camino de varios carriles que llevan de una alineación de sillas rojas agrupadas en forma de semiluna, a una puerta con mirilla algo barrada por una tela metálica que parece dificultar aún más ver aquello que hay tras ella.

Curioso es la percepción de una niña que, aunque no es un ambiente habitual para ella la de observar personas con rol de paciente, en su constructo mental tiene ya instauradas bajo su propia experiencia, una serie de características determinantes que se reflejan en el dibujo que os muestro como para hacer nuestra reflexión.

Pensemos entonces en todas aquellas percepciones que cada uno de nosotros tenemos del Hospital y del Área Quirúrgica en concreto, incluso antes de no haber pisado  todavía el suelo por aquí.

Es justo cuando vives la experiencia como paciente que se inicia un aprendizaje nuevo. Así como cuando como profesional sanitario, ya seas médico, enfermera, auxiliar o celador entre otros, inicias un camino nuevo en tu vida lleno de aprendizajes sensoriales con los que construirás y forzarás unas habilidades, que te llevarán a actuar de una u otra manera en tus competencias como profesional pero fundamentadas en unos valores y principios que llevas puestos internamente. Esos que todo ser humano posee y que son cultivados gracias a la familia con la que ha estado rodeado en su crecimiento y desarrollo.

El valor de la dignidad es uno de ellos y quizás no lo tengas presente. Con esta entrada de hoy vamos a aportar a tu actividad enfermera un poco más de dignidad.

¿Qué es entonces la dignidad del paciente?

La dignidad trata acerca de como las personas sienten, piensan y se comportan en relación al valor de ellos mismos y de otros. Hablar de humanización entonces es reclamar la dignidad intrínseca de todo ser humano y los derechos que de ella se derivan.

Te explico…

Humanizar una realidad como la de los quirófanos significa hacerla digna de la persona humana, es decir, coherente con los valores que percibe como peculiares e inalienables. Hacerla coherente con lo que permite dar un significado a la existencia humana, todo lo que le permite ser verdadera persona, y sí, también en un quirófano.

Sin duda, humanizar es también el derecho a una relación de ayuda adecuada a la situación de cada uno. Y este valor primario de la dignidad de la persona debe iluminar el uso de la tecnología que utilizamos en el área quirúrgica, a fin de que el uso de ésta no se vuelva deshumanizador por nuestra falta de responsabilidad.

Las declaraciones de los Derechos Humanos y por extensión las declaraciones de los Derechos de los Pacientes así como los Códigos de Ética Médica y de Enfermería hacen especial énfasis en el respeto a la dignidad de las personas y en la obligación de ofrecer un trato digno y respetuoso.
Quizás la mejor respuesta para definir la dignidad la encontramos en Emmanuel Kant según el cual los seres humanos por el hecho de serlo, deben ser considerados fines en si mismos. Aquello que es condición para que algo sea fin en si mismo, que no tiene un valor relativo o preciso sino un valor interno, esto es dignidad.
De acuerdo a esta definición toda persona humana es merecedora de respeto incondicional y consideración una vez que ostenta un valor interno que la torna, única e insustituible. Si la dignidad trata acerca de como las personas sienten, piensan y se comportan en relación al valor de ellos mismos y de otros, tratar a alguien con dignidad es tratarle de una manera que los haga sentirse como individuos valorados. Sin importar su condición social, su estado físico o mental.

¿Cómo llevamos a cabo la preservación de este valor en nuestros quirófanos?

En el proceso asistencial la dignidad puede estar afectada por el entorno físico, la cultura de la organización, las actitudes de quienes atienden a los pacientes y el modo en que las actividades se llevan a cabo.
Cuando la dignidad prevalece, los pacientes se sienten en control, seguros y capaces de tomar decisiones. Por el contrario, cuando la dignidad está menoscabada los pacientes se sientes devaluados, inseguros , humillados o avergonzados e incapacitados para tomar decisiones.

Por lo tanto, el valor de la dignidad en nuestra cultura organizacional dentro del Área Quirúrgica debe prevalecer sobre cualquier otro si queremos que nuestra actividad siga siendo humanizada, pues la humanización de nuestros cuidados en quirófano tienen que ser parte importante en nuestra escala de valores si pretendemos alcanzar objetivos reales con la persona humana, seguros para el paciente y de excelencia para la satisfacción de todos los que participamos en el proceso quirúrgico.
La dignidad se aplica tanto a aquellos que tienen uso de sus facultades como a aquellos que las han perdido.

Responsabilidades para la dignidad del paciente

Las responsabilidades se distribuyen en tres niveles:

  • Gobierno.
  • Instituciones.
  • Personal Sanitario.

Dentro de las responsabilidades de los dos primeros se pone especial atención en lo que tiene que ver con la planta física y medio ambiente tanto en el servicio de emergencia como en las salas de hospitalización donde las condiciones comprometen tanto la seguridad como la dignidad de los pacientes:

  • Pacientes hacinados, esperando el ingreso en una camilla o en un asiento.
  • Condiciones de higiene poco adecuadas.
  • Condiciones de hospitalización que no permiten preservar la intimidad de los pacientes; salas comunes sin aislamientos adecuados.
  • Condiciones de espacios poco íntimos para informar a familiares de cómo ha ido una cirugía.

En nuestros hospitales los pacientes están expuestos a la mirada de todos los presentes en todo momento (a menos que se trate de un procedimiento especial) lo que implica además falta de privacidad al recibir familiares o indicaciones de los médicos.

Pensemos tan solo en la posición del paciente que debe recibir una inyección intramuscular.

La disponibilidad de baños y aseos.

La necesidad de áreas destinadas a exámenes y procedimientos que puedan violentar el pudor. O de áreas destinadas a informar de malas noticias.

El alojamiento de mala calidad con muebles rotos, ausencia de boxes donde dejar sus pertenencias con seguridad…Carencias a nivel material (sábanas, pañales, agua embotellada, etc.) así como de recursos humanos.

Con respecto el personal sanitario parece algo más sencillo actuar sobre él.

Las recomendaciones que hacemos al personal son las siguientes:

  1. Debe presentarse al paciente y familiares, tanto al inicio como en posibles conversaciones telefónicas, con su nombre y el cargo que ocupa. Debe además lucir una identificación en su ropa y la presentación es presencial.
  2. Debe preguntar al paciente como desea ser tratado, por su título y apellido, por su apellido, por su primer nombre. Evitar términos como abuelito, madre, querido, corazón, etc. a menos que el paciente lo solicite.
  3. Debe cuidar su lenguaje corporal: estar de brazos cruzados al pie de la cama o evitar el contacto visual resulta intimidante y hostil.
  4. Mientras se está con el paciente deben evitarse llamadas personales al móvil, así como conversaciones privadas sobre cualquier tema con otros miembros del personal.
  5. No debe compartirse información del paciente con personal que no esté directamente involucrado en su atención, ni discutir sus condiciones en un área pública.
  6. Se debe respetar y estar atento a las condiciones culturales y religiosas de los pacientes.
  7. Respetar su intimidad, avisando antes de entrar en su área o golpeando la puerta si está en una habitación.
  8. Se debe pedir permiso para que médicos que no participan de su tratamiento estén presentes durante la visita.
  9. Debe tenerse especial cuidado en el pudor de los pacientes retirando solo las ropas necesarias.
  10. Si debe ser trasladado el paciente para un examen o consulta o para entrar a quirófano debe ir adecuadamente vestido y no debe estar esperando por tiempo prolongado su traslado.
  11. No usar términos vulgares, ni hacer bromas que puedan ser malinterpretadas.

Los amigos y compañeros de la Unidad de Seguridad del Paciente del Área de salud de Ibiza y Formentera nos lo cuenta en su apartado de Humanización del Blog Seguramente Mejor, con la campaña “Has hecho pis” iniciativa excelente que invita a participar y sientas la necesidad de tener presente en tu actividad a que te identifiques y presentes como enfermera siempre.

 

Por otro lado existen actividades y procedimientos invasivos que pueden comprometer la dignidad del paciente. Sólo vamos a mencionar algunos:

  • Baño en cama, ayuda en la ducha o baños de inmersión.
  • Colocación de cuña o botella para miccionar o defecar en cama.
  • Ayuda para usar el baño, incontinencia de orina, extracción de fecalomas.
  • Preparación del intestino.
  • Examen vaginal.
  • Examen rectal.
  • Colocación en la mesa quirúrgica del paciente sin informarle cómo se va a proceder.
  • Monitorizarción del paciente por varios profesionales a la vez y que al mismo tiempo le están hablando y colocando una vía periférica para la administración de sueroterapia y fármacos.
  • Inducir al paciente a la anestesia general sin previo aviso de cuándo se va a dormir.
  • Despertar al paciente de una anestesia general sin disminuir el ruido ambiental y tener conversaciones personales entre el personal asistente.

En cuya realización deben extremarse los mayores cuidados a fin que lo que realizamos rutinariamente no sea una violencia inadvertidamente ejercida sobre el paciente. Normalizar esta violencia conlleva a crear una cultura organizacional lejos de ser humanizada.

La cultura humanizada en un hospital y en concreto en el área quirúrgica puede surgir si en el interior de cada persona que está asignada al cuidado de otra, se logra desterrar los pensamientos y sentimientos negativos para este fin pues provocan rechazo, fastidio y desagrado causado por preconceptos, estereotipos o prejuicios.

De ahí la importancia de cuidar de tu crecimiento personal en tu rol enfermera, formarte en el desarrollo de tus habilidades como ser humano que cuida a otro ser humano. Te propongo mis programas formativos y procesos de Coaching presenciales y online para que inviertas en ti y en la Educación Emocional que necesitas.

Los apelativos que se adjudican a algunos pacientes en la jerga médica angloparlante lo dicen todo.

Apelativos como Gomersget out of my emergency room, Frecuent Flyers; total wreck…

¿Cómo tratamos a un sin techo, a una mujer afectada de violencia de género, a un drogodependiente…?. Con el agregado que en estos casos podemos actuar con un sesgo afectivo que nos induzca a caer en un error de atribución como es pensar que el paciente está ebrio, cuando en realidad sufrió una fractura de cráneo.

¿Lo hacemos con la misma compasión y respeto que trataríamos al gerente del hospital donde trabajamos, que a la mujer del médico compañero nuestro y que al psicoterapeuta de turno que lidera un grupo de drogodependientes?.

El gran sabio que fue Maimónides lo expresó concisa y sensiblemente

Que no vea en el paciente otra cosa que un semejante que sufre.

Raquel Franco en colaboración con Clara P. Franco y Edita Falco.

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