¿Se promociona la salud en los hospitales?

Desde una perspectiva enfermera, promocionar la salud se conoce como todo aquello que hacemos para que las personas tengamos mayor control de nuestra propia salud.

Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, abarca una amplia gama de intervenciones sociales y ambientales destinada a beneficiar y proteger la salud y la calidad de vida individuales mediante la prevención y solución de las causas primordiales de los problemas de salud, no centrándose únicamente en el tratamiento y la curación.

La promoción de la salud es una tarea que como enfermeras realizamos dentro del sistema sanitario, sobretodo las enfermeras que ejercen su actividad en los centros de atención primaria.

Aunque hoy en día, con la globalización del conocimiento y la evolución de la tecnología de la información y la comunicación (TIC) que nos ha permitido a todos estar más conectados, así te relacionas con la salud, así la influyes en otros. Y es que en nuestras particulares parcelas de vida, estemos donde estemos, y seamos enfermeras o no, dentro o fuera del sistema sanitario ejercemos una influencia al resto de personas, también con respecto los hábitos que llamamos saludables y que nos mantienen en ese estado de salud durante más tiempo. La consciencia sobre cómo promocionamos la salud dentro de una sociedad se expande y seguimos teniendo ciertos lugares como referencia a este fin. Un hospital y qué se hace allí mientras se cuida y se cura a las personas, directa o indirectamente también está dando ejemplo de promoción de la salud por lo que  hoy quizás toca parar y evaluar cómo se está llevando a cabo.

¿Cómo llevamos a cabo la promoción de la salud dentro de un hospital?.

Hoy quiero hablaros de cómo se está dando cuenta la población en general de la deficiente promoción de la salud que ejercemos en entornos sanitarios como el hospitalario y que además son lugares referentes para la población en general. Sí, sí!. De promocionar la salud nada. Ni tampoco damos ejemplo de promocionar una alimentación limpia, ecológica, sostenible y sobretodo saludable.

Aunque me he posicionado aquí, diciéndote que los hospitales dan un ejemplo de promoción de la salud deficiente, como enfermera no tiro la toalla y desde que amanece hasta que se pone el sol estoy cambiando esta realidad. Llevo ya varios años!.

Te animo a que tú hagas lo mismo porque sumando es todo más sencillo. Más que dar sermones a la población de cómo hacer las cosas, hagámoslas en particular cómo nos gustaría verlas en el mundo y disfrutándolo, en positivo.

Comprometida en trasladar los beneficios de la alimentación saludable en mi entorno de trabajo:

  1. Me “como el tarro” cada día entre intervención quirúrgica.
  2. Me doy permiso para generar espacio y tiempo para los Healthy Breaks, disfrutando de zumos y batidos verdes que me preparo en casa.
  3. Me recargo de energía para dar el 100% en el cuidado de los demás dentro de un quirófano mediante la alimentación saludable y la práctica de la atención plena en Mindfulness.

Aquí estoy, en el entorno quirúrgico, mostrándote que no es tan difícil cambiar nuestra realidad si empezamos actuando en local para cambiar el mundo mirando hacia nuevos horizontes.

Nuevos horizontes

Raquel Franco. “Menja´t el Món”, capitulo 4.

Sólo mirando hacia nuevos horizontes y creyendo que sí se puede lograr un medio hospitalario más saludable, con compromiso, es posible transformar el entorno como ser humano. Si además el viaje lo haces divertido, y en compañía,  el resultado es muy gratificante. Y en consecuencia se genera humanización al menor coste.

Muestra de ello es como mi día a día y la sensibilidad y pasión por mi trabajo me ha llevado a compartir tanto contigo, que sigues mi actividad. Y hoy te informo que el próximo martes 3 de Abril a las 20:00h saldré  en TVE Catalunya, en el programa “Menja´t el Món” como enfermera referente que sigo comprometida en co-crear y transformar los entornos hospitalarios llevando a cabo una revolución de Amor y Sensibilidad de dentro a fuera y dando ejemplo al mundo. Si no puedes verlo, más abajo, te he dejado un botón azul donde puedes consultar cada uno de los programas. Salgo en el capítulo 4.

Además el próximo miércoles 4 de Abril del 2018 a las 14:00h estaremos en las RSS Marta Vergés y yo haciendo un Facebook Live desde los estudios de Televisión Española de Cataluña, donde podrás preguntarme y consultar todo aquello que te interese sobre este tema.

Desde hace tiempo que todos, pacientes, familias y personal sanitario nos vamos quejando de la comida en los hospitales. No es que estemos en la búsqueda de una “Guía Michelin” para la cocina y los menús que se ofrecen en los hospitales aunque sí queremos que sean mucho más saludables de lo que son. Porque sí, tú y yo sabemos que para nada es saludable la comida que se ofrece a las personas mientras están enfrentándose a una enfermedad, o mientras están dando pasos a ciegas durante el proceso quirúrgico que están afrontando para recuperar su estado de salud. Y también sabes que la alimentación es la base de una vida.

Concretamente estoy refiriéndome a la abundancia de ultraprocesados en el entorno hospitalario.

Abundantes ultraprocesados y pocos alimentos frescos 

Cada vez somos más conscientes de que la alimentación es una parte fundamental de la salud. Es un pilar de sustento, junto a la actividad física, para mantenernos más tiempo sanos. Con lo que es no solo paradójico sino incoherente ver cómo en centros de salud se ofrezca comida perjudicial para la salud.

Ya no hay excusas!. La evidencia científica nos lo certifica. Comer ese tipo de comida no es que probablemente sea malo, es que sabemos que es malo.

¿Qué nos falta entonces para llevar a la cabo el cambio?.¿Consciencia o compromiso con uno mismo para acercarnos a él?.

Marta Vergés y Raquel Franco

Quizás estés harta de vivir tu día a día hospitalario rodeada de ultraprocesados tipo galletas, zumos envasados, panes refinados, fritos tipo sanjacobos, preconizados, algunas carnes procesadas… Y ya no digamos cansada de picar el anzuelo de las famosas máquinas dispensadoras de refrescos azucarados, caramelos, y chocolates repletos de azúcar y colorantes, así como chips envasadas en plástico, y más plástico… que calman tu gusanillo al salir de una operación y a diario.

Toda esta oferta está dirigida no solo al personal sanitario que trabaja duro en este entorno estresante en la mayoría de ocasiones, sino que incluso se ofrece a pacientes y sus familias que están en proceso de recuperarse de una enfermedad y del que su cuidado depende de nosotros, los profesionales de la salud. Y la consecuencia de dejarnos llevar por este tipo de consumo cediendo nuestro poder de elección, tiene un coste elevádísimo que influye en nuestra salud y en nuestra economía.

Especialmente es preocupante el tema de las galletas y zumos tras el ayuno por ejemplo por una intervención quirúrgica.

Como denuncia Javier Bravo, un chico que cuenta cómo a su padre con cáncer, anemia y que recientemente había sufrido un AVC, accidente vascular cerebral, después de 30 horas sin comer y habiendo estado solo con suero, en la primera ingesta sólida le ofrecieron un café con galletas. Esto sucedió en el hospital Severo Ochoa de Madrid y sucede a diario en muchísimos hospitales de nuestro país. A raíz de esto, Javier Bravo inició una campaña en Change.org para cambiar esa merienda insana por otra que fuera con comida real (ejemplo: fruta).

El café con leche de vaca envasada en tetrabrik o el zumo también en tetrabrik, con galletas o bolleria industrial, es algo que se ha normalizado en todos los hospitales. Cualquier factor dietético que empeore la tolerancia a la glucosa o promueva la resistencia a la insulina, como son todas estas galletas y zumos cargados de azúcares y harinas refinadas, probablemente aumenten el riesgo de mortalidad por infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca y cardiopatía coronaria (estudio).

¿Es lógico que te den meriendas y desayunos cargados de azúcares y harinas después de haber sufrido un infarto? Obviamente no. Y aunque parezca que seamos pocos sanitarios que nos escandalicemos por ello pareciendo que impera la ley del silencio o que reina la ignorancia, desde aquí quiero mostrar al mundo que no. Que cada vez somos más y más personas conscientes y con el conocimiento científico como para actuar y realizar el cambio que queremos todos ver dentro del sistema sanitario si lo queremos convertir verdaderamente en un sistema centrado en las personas y más Humanizador.

Una dieta con un 25% o más calorías procedentes de azúcares añadidos casi triplica el riesgo de mortalidad por ECV (estudio). Además, sabemos que una dieta alta en azúcares añadidos promueve la resistencia a la insulina y la diabetes (estudio, estudio) y a su vez la diabetes aumenta el riesgo de mortalidad por enfermedad coronaria. El estudio de Framingham mostró que las personas con diabetes tienen aproximadamente un riesgo tres veces mayor de morir por ECV en comparación con la población general, así como un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, enfermedad coronaria y enfermedad arterial periférica.

¿Por qué siguen habiendo alimentos ultraprocesados en los hospitales?.

¿Qué se necesita para que un hospital disponga de mayor cantidad de alimentos vivos y frescos para ofrecer a los pacientes?

¿Para qué entonces seguimos consumiendo de estas máquinas de Vending?

 

Responderos a estas cuestiones. Es el inicio de un camino de consciencia que puedes empezar a dar pasos para sumarte al club de enfermeras y enfermeros agentes de cambio.

Si te interesa conocer más sobre este tema y ahora que eres más consciente de tu alimentación te recomiendo el artículo “Kalegria para comerte el tarro entre operación y operación” que escribí en Facilitación Sanitaria y veas el programa Menja’t el Món.

 

Mira aquí todos los programas

Haz una visita al blog Real Fooding de donde he recogido parte de los estudios que te he compartido en esta entrada y lee en profundidad el trabajo de Carlos Ríos  en las RRSS.

Comparte la entrada si crees que puede interesar a más personas.

SI NO ERES PARTE DE LA SOLUCIÓN ERES PARTE DEL PROBLEMA: ¡HAGÁMOS QUE SE CAMBIE!

¡MIREMOS HACIA NUEVOS HORIZONTES!