Comunidad, hoy doy paso a presentaros las palabras escritas de una de las enfermeras quirúrgicas con Alta Sensibilidad que sigue los pasos de mi modelo enfermero y que acompaño en su camino transformador del entorno quirúrgico para que sea más humanizador. Ella es Natalia Salgueiro y a demás de ser una persona con una gran humanidad, es una excelente profesional comprometida con la dignidad del ser dentro de quirófano.

Estoy segura que no os dejará indiferente su mensaje y que ha titulado “Yo soy yo”

Bienvenido al quirófano, ¿Estás preparado?

El quirófano, esa área del hospital donde sabemos que las personas acuden para someterse a algún tipo de cirugía. Qué sencillo, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad.

A esta unidad específica, llegan pacientes asustados, retraídos, nerviosos y angustiados. 

Muchos de ellos se encuentran bloqueados emocionalmente por el estrés y la ansiedad que les supone esa cirugía. 

Desde el primer minuto en que un paciente entra en esa zona, percibe un entorno desconocido, frío y hostil. Tiene miedo al dolor y a la anestesia, siente incertidumbre y se encuentra solo. 

Quien entra en un quirófano, siente que se lanza a la aventura y que todo su ser queda en manos de otras personas: nosotros, el personal sanitario. 

Y se siente así desde el momento en que se despide de sus familiares, ya sea en la habitación del hospital, en la sala de espera o en recepción.

Los enfermeros, auxiliares, médicos, anestesistas y celadores, entre otros, somos los profesionales que en ese momento de vital importancia en la vida de esa persona, nos encontramos a su lado. Somos los responsables desde el primer contacto que tenemos con el paciente, de cómo podemos hacerle sentir, de su bienestar. Cada mirada, cada gesto y cada palabra cuentan. Esto puede sumar o restar en la experiencia quirúrgica que está viviendo el paciente.

 

Un paciente recordemos, que está aterrado y en una situación de elevada vulnerabilidad. 

Desde mi posición y visión como enfermera, he de decir que durante mi jornada laboral me siento afortunada por poder participar de manera activa en un momento tan trascendental en la vida de una persona que, en esos momentos previos a la cirugía, necesita acompañamiento emocional. Y es aquí donde me gustaría detenerme para hacer hincapié en la importancia de los cuidados emocionales quirúrgicos que muchas veces —por las corrientes del sistema o la mecánica de trabajo de la unidad —pasan desapercibidos o que tristemente se olvidan.

Deberíamos detenernos para tomar consciencia de dónde nos hallamos y de qué manera estamos desarrollando nuestra profesión. No sirve recibir a un paciente al que no se le mira a los ojos cuando se le entrevista. No sirve no realizar una buena escucha activa.

No sirve hacer un chek-list sin antes habernos presentado. Sin antes haberle preguntado cómo se encuentra y cómo se siente. No sirve hacer como si el paciente ni nos viera ni nos oyera.

Ellos lo ven y lo oyen todo. Tienen todos sus sentidos puestos en máxima alerta. 

Por favor, tengamos cuidado de según qué comentarios hacemos a su alrededor.

Preguntémonos si sentimos que nos hemos convertido en robots absorbidos por el sistema: profesionales inmunes a lo que puedan sentir las personas a las que asistimos. En profesionales asépticos y distantes no sea cosa que “se nos vea muy sensibles”.  

Seamos empáticos, comprensivos, amables. Recordemos que tras ese paciente hay una familia que le espera, que le quiere y que está confiando en nosotros.

No nos olvidemos nunca que en este entorno es de suma importancia establecer una relación de humanidad, respeto, intimidad, dignidad y sensibilidad. Y de que la visión holística de la enfermera quirúrgica, puede resaltar la importancia de adquirir y entrenar las habilidades no técnicas que nos acerquen a la excelencia de los cuidados en acompañar a una persona en el afrontamiento de su operación.

No nos olvidemos de que algún día puedes estar tú en el otro lado.

Natalia Salgueiro

Muchas gracias querida Natalia. Estoy segura que muchas personas que son pacientes en estos momentos porque pasan por la experiencia quirúrgica te agradecen la visión quirúrgica que compartes. Un orgullo para mi el facilitarte ser mejor profesional día tras día en este entorno que se percibe como hostil y tenerte en este espacio que también es tu casa, compartiendo experiencias quirúrgicas con Alta Sensibilidad.